Karla
Daniela Ordoñez Bravo
Universidad
del Rosario
Grupo
8
Escritura
de ensayos de opinión
Juan
Sebastián Cobos Munevar
SESIÓN 1 – 21 de enero/2019
La
clase que tuvimos el martes 21 de enero fue bastante amena, agradable y
confortable. En primer lugar, quiero aclarar que mi día no empieza con la
materia Escritura de ensayos de opinión, empieza con otra llamada Contabilidad
Financiera que, si bien es una materia de primer semestre, por ciertas vueltas
que da la vida universitaria, la estoy viendo en tercero, pero eso es cuento
para otra oportunidad. Mi punto es que después de salir de esta clase teórica,
me dirigí al salón el cual nos fue asignado para asistir a la materia dictada
por el profesor Cobos, ubicado en el módulo 1 de la sede del emprendimiento y
la innovación.
Ahora
bien, antes de continuar, quiero destacar que la actitud positiva y alegre del
profesor nos acompañó durante toda la jornada, y el delicioso clima bogotano de
las 9 de la mañana, hizo que la clase no se volviera turbia ni pesada (espero)
para mí, ni para mis compañeros.
Cuando
llegué al aula, el salón estaba casi lleno, pero de inmediato miré si había
alguien a quien conociera para sentarme junto a esa persona; estaba mi amiga
Erika Sánchez. Me acerqué y comenzamos una corta plática entre cuchicheos hasta
que el profesor con su saludo dio inicio la clase.
Cuando
el profesor habló, todos nos enfocamos en él y de inmediato nos propuso una
dinámica para conocernos entre todos de una forma bastante diferente a lo que
usualmente estamos acostumbrados. La dinámica consistía en hacer en una hoja de
papel un dibujo de algún objeto que nos representara, el cual sería entregado
posteriormente a uno de nuestros compañeros de clase. Yo dibujé una falda de
sanjuanero (aunque poco parecía aquello), puesto que soy del Huila y los bailes
típicos de mi región y la mayoría de cosas relacionadas a la tierra donde nací,
me gustan y me identifico con ellas.
A
continuación, el profesor me entregó la hoja de uno de mis compañeros; recuerdo
que era un pequeño barco y la analicé según sus trazos y lo que podía pensar
que era para él el dibujo. Luego, el profesor se dedicó a entregar cada una de
las hojas a su respectivo dueño y, leyendo lo analizado frente a todos y los
dibujos hechos por cada uno de nosotros, hacía comentarios, chistes u
observaciones que daban a conocer una pequeña parte de nosotros frente al
grupo. A mi parecer, una manera bastante lúdica e interesante generar
interacción entre personas que apenas se conocen, además, podíamos descubrir
cosas de nosotros mismos, de las cuales no éramos conscientes.
A
continuación, el profesor nos habló de algo llamado grafología, que es la
disciplina que se encarga de estudiar los grafismos de la escritura y, después
de nutrir un poco mi conocimiento con temas relacionados a esta, quiero hacer
un sencillo análisis de la caligrafía de la persona que me analizó:
Es
una persona que, en términos generales, se puede decir que es bastante
extrovertida, que le gusta llamar la atención y que es apta para las relaciones
públicas y sociales, su letra grande y que ocupa bastante espacio así lo
indica. Su ampos, central y jambos están, a mi parecer, bastante
proporcionados, por lo que puedo decir que no es una persona de cosas
terrenales, ni espirituales y que no lleva a ninguna de las dos al extremo.
Dada la leve inclinación de su letra hacia la derecha, puedo decir que mi
compañero es alguien atento con los demás, ceremonioso, entusiasta, emotivo y
optimista. De la forma en la que están organizadas sus líneas de escritura,
deduzco que es una persona equilibrada, que sufre altos y bajos, y que busca la
realidad de las situaciones de una manera práctica y con objetivos bien definidos.
Por la manera en la que distribuye el espacio para escribir en la hoja, deduzco
que es una persona eufórica, con un estado de ánimo alegre. Por su letra “a”
abierta hacia la derecha, pero no de una forma exagerada, es deducible que es
alguien comunicativo y finalmente, por su letra “i” con un punto bastante
grande y redondo, puedo pensar que es una persona que puede llegar a tener un
comportamiento infantil.
Inmediatamente
acabado el ejercicio, el profesor nos proyectó la forma en la que le gustaría
que lleváramos su clase: el cono del aprendizaje. Creado por el pedagogo
estadounidense Edgar Dale, este método de enseñanza tiene 2 propósitos: En
primer lugar, representar un rango de
experiencias desde la praxis directa hasta la comunicación simbólica. En
segundo lugar, mostrar que el valor de los materiales audiovisuales es una
función de su grado de realismo. (Grupo de Investigación Stellae, 2012) . El profesor Juan
Sebastián nos explicó que básicamente nos mostraba esto y quería que su clase
fuera así porque quería que de verdad lo aprendido se quedara para siempre con
nosotros.
Mientras yo comía mi delicioso pan de maíz y achiras
traídas del Huila, el profesor nos contó una historia que le ocurrió cuando era
estudiante de bachillerato con un profesor al que le decían Lucho, quien le
daba química, pero de quien no recuerda nada de esta materia excepto de un
consejo que le dijo y que hasta ahora recuerda porque sabía que lo iba a usar
en su vida.
Después de la agradable
historia, el profesor nos comentó sobre las habilidades de pensamiento y como
se deben llevar para un correcto aprendizaje. Estuve profundizando un poco más
acerca del tema en internet y encontré lo siguiente:
En el año de 1956, Benjamín Bloom, psicólogo
educativo que trabajaba en la Universidad de Chicago, desarrolló su taxonomía
de Objetivos Educativos. Dicha taxonomía se convirtió en herramienta clave para
estructurar y comprender el proceso de aprendizaje. En ella propuso que este
último encajaba en uno de los tres dominios psicológicos, el Cognitivo. Los dominios psicológicos son:
§ el dominio
Cognitivo – procesar información, conocimiento y habilidades mentales
§ el dominio
Afectivo – actitudes y sentimientos
§ el
dominio Psicomotor – habilidades manipulativas, manuales o físicas
En cuanto a este sistema, me parece
que es bastante práctico y diferente de la manera en la que solemos llevar
nuestro aprendizaje, porque creo que, si lo logramos entender y lo aplicamos a
nuestras ocupaciones diarias, nuestro proceso de aprendizaje podría verse
beneficiado de sobremanera.
Después de terminar con esta corta
pero sustanciosa explicación, el profesor nos aconsejó que siempre en bueno ir
más allá de lo que estamos acostumbrados, no quedarnos atascados en el mismo
lugar de siempre y, me dejó reflexionando con una frase que me gustó mucho y me
llamó bastante la atención: “Todo crecimiento y aprendizaje está por fuera de
la zona de confort”. Creo que son palabras que voy a recordar siempre y que sé
que no solo me sirven en mi vida académica y profesional, sino que también las
tendré en cuenta en mi vida personal.
Para finalizar, el profesor nos dio
unas indicaciones que debíamos tener en cuenta para asistir a la clase de la
siguiente semana y observaciones sobre la siguiente sesión; y finalizada la
clase nos despedimos y cada uno de nosotros (mis compañeros y yo) cogimos rumbo
a nuestras respectivas clases. Mi siguiente clase fue Técnicas de investigación
de mercados y con esta concluí mi día académico, el cual, fue bastante liviano
en comparación de otros que tengo en el transcurso de la semana.