martes, 28 de enero de 2020

Relatoría 1 - Sesión 21 de enero


Karla Daniela Ordoñez Bravo
Universidad del Rosario
Grupo 8
Escritura de ensayos de opinión
Juan Sebastián Cobos Munevar

SESIÓN 1 – 21 de enero/2019
La clase que tuvimos el martes 21 de enero fue bastante amena, agradable y confortable. En primer lugar, quiero aclarar que mi día no empieza con la materia Escritura de ensayos de opinión, empieza con otra llamada Contabilidad Financiera que, si bien es una materia de primer semestre, por ciertas vueltas que da la vida universitaria, la estoy viendo en tercero, pero eso es cuento para otra oportunidad. Mi punto es que después de salir de esta clase teórica, me dirigí al salón el cual nos fue asignado para asistir a la materia dictada por el profesor Cobos, ubicado en el módulo 1 de la sede del emprendimiento y la innovación.
Ahora bien, antes de continuar, quiero destacar que la actitud positiva y alegre del profesor nos acompañó durante toda la jornada, y el delicioso clima bogotano de las 9 de la mañana, hizo que la clase no se volviera turbia ni pesada (espero) para mí, ni para mis compañeros.
Cuando llegué al aula, el salón estaba casi lleno, pero de inmediato miré si había alguien a quien conociera para sentarme junto a esa persona; estaba mi amiga Erika Sánchez. Me acerqué y comenzamos una corta plática entre cuchicheos hasta que el profesor con su saludo dio inicio la clase.
Cuando el profesor habló, todos nos enfocamos en él y de inmediato nos propuso una dinámica para conocernos entre todos de una forma bastante diferente a lo que usualmente estamos acostumbrados. La dinámica consistía en hacer en una hoja de papel un dibujo de algún objeto que nos representara, el cual sería entregado posteriormente a uno de nuestros compañeros de clase. Yo dibujé una falda de sanjuanero (aunque poco parecía aquello), puesto que soy del Huila y los bailes típicos de mi región y la mayoría de cosas relacionadas a la tierra donde nací, me gustan y me identifico con ellas.
A continuación, el profesor me entregó la hoja de uno de mis compañeros; recuerdo que era un pequeño barco y la analicé según sus trazos y lo que podía pensar que era para él el dibujo. Luego, el profesor se dedicó a entregar cada una de las hojas a su respectivo dueño y, leyendo lo analizado frente a todos y los dibujos hechos por cada uno de nosotros, hacía comentarios, chistes u observaciones que daban a conocer una pequeña parte de nosotros frente al grupo. A mi parecer, una manera bastante lúdica e interesante generar interacción entre personas que apenas se conocen, además, podíamos descubrir cosas de nosotros mismos, de las cuales no éramos conscientes.
A continuación, el profesor nos habló de algo llamado grafología, que es la disciplina que se encarga de estudiar los grafismos de la escritura y, después de nutrir un poco mi conocimiento con temas relacionados a esta, quiero hacer un sencillo análisis de la caligrafía de la persona que me analizó:
Es una persona que, en términos generales, se puede decir que es bastante extrovertida, que le gusta llamar la atención y que es apta para las relaciones públicas y sociales, su letra grande y que ocupa bastante espacio así lo indica. Su ampos, central y jambos están, a mi parecer, bastante proporcionados, por lo que puedo decir que no es una persona de cosas terrenales, ni espirituales y que no lleva a ninguna de las dos al extremo. Dada la leve inclinación de su letra hacia la derecha, puedo decir que mi compañero es alguien atento con los demás, ceremonioso, entusiasta, emotivo y optimista. De la forma en la que están organizadas sus líneas de escritura, deduzco que es una persona equilibrada, que sufre altos y bajos, y que busca la realidad de las situaciones de una manera práctica y con objetivos bien definidos. Por la manera en la que distribuye el espacio para escribir en la hoja, deduzco que es una persona eufórica, con un estado de ánimo alegre. Por su letra “a” abierta hacia la derecha, pero no de una forma exagerada, es deducible que es alguien comunicativo y finalmente, por su letra “i” con un punto bastante grande y redondo, puedo pensar que es una persona que puede llegar a tener un comportamiento infantil.
Inmediatamente acabado el ejercicio, el profesor nos proyectó la forma en la que le gustaría que lleváramos su clase: el cono del aprendizaje. Creado por el pedagogo estadounidense Edgar Dale, este método de enseñanza tiene 2 propósitos: En primer lugar, representar un rango de experiencias desde la praxis directa hasta la comunicación simbólica. En segundo lugar, mostrar que el valor de los materiales audiovisuales es una función de su grado de realismo. (Grupo de Investigación Stellae, 2012). El profesor Juan Sebastián nos explicó que básicamente nos mostraba esto y quería que su clase fuera así porque quería que de verdad lo aprendido se quedara para siempre con nosotros.
Mientras yo comía mi delicioso pan de maíz y achiras traídas del Huila, el profesor nos contó una historia que le ocurrió cuando era estudiante de bachillerato con un profesor al que le decían Lucho, quien le daba química, pero de quien no recuerda nada de esta materia excepto de un consejo que le dijo y que hasta ahora recuerda porque sabía que lo iba a usar en su vida.
Después de la agradable historia, el profesor nos comentó sobre las habilidades de pensamiento y como se deben llevar para un correcto aprendizaje. Estuve profundizando un poco más acerca del tema en internet y encontré lo siguiente:
En el año de 1956, Benjamín Bloom, psicólogo educativo que trabajaba en la Universidad de Chicago, desarrolló su taxonomía de Objetivos Educativos. Dicha taxonomía se convirtió en herramienta clave para estructurar y comprender el proceso de aprendizaje. En ella propuso que este último encajaba en uno de los tres dominios psicológicos, el Cognitivo. Los dominios psicológicos son:
§  el dominio Cognitivo – procesar información, conocimiento y habilidades mentales
§  el dominio Afectivo – actitudes y sentimientos
§  el dominio Psicomotor – habilidades manipulativas, manuales o físicas 
(Churches, 2009)

En cuanto a este sistema, me parece que es bastante práctico y diferente de la manera en la que solemos llevar nuestro aprendizaje, porque creo que, si lo logramos entender y lo aplicamos a nuestras ocupaciones diarias, nuestro proceso de aprendizaje podría verse beneficiado de sobremanera.

Después de terminar con esta corta pero sustanciosa explicación, el profesor nos aconsejó que siempre en bueno ir más allá de lo que estamos acostumbrados, no quedarnos atascados en el mismo lugar de siempre y, me dejó reflexionando con una frase que me gustó mucho y me llamó bastante la atención: “Todo crecimiento y aprendizaje está por fuera de la zona de confort”. Creo que son palabras que voy a recordar siempre y que sé que no solo me sirven en mi vida académica y profesional, sino que también las tendré en cuenta en mi vida personal.

Para finalizar, el profesor nos dio unas indicaciones que debíamos tener en cuenta para asistir a la clase de la siguiente semana y observaciones sobre la siguiente sesión; y finalizada la clase nos despedimos y cada uno de nosotros (mis compañeros y yo) cogimos rumbo a nuestras respectivas clases. Mi siguiente clase fue Técnicas de investigación de mercados y con esta concluí mi día académico, el cual, fue bastante liviano en comparación de otros que tengo en el transcurso de la semana.







No hay comentarios:

Publicar un comentario

Autoevaluación

Karla Daniela Ordoñez Bravo Universidad del Rosario Grupo 7 Escritura de ensayos de opinión Juan Sebastián Cobos Munévar ...