Karla Daniela Ordoñez Bravo
Universidad del Rosario
Grupo 7
Escritura de ensayos de opinión
Juan Sebastián Cobos Munévar
El poder de las palabras
Toda palabra dice algo más de lo que debiera y
también menos de lo que debiera expresar.
José Ortega y Gasset
José Ortega y Gasset
Es
innegable decir que las percepciones y toma de decisiones están ligadas o
influenciadas por el lenguaje, es decir, cuando un individuo está tomando en
consideración una posición o decisión de determinada proposición,
necesariamente piensa de manera lógica y rápida en la información obtenida en
su experiencia próxima en primer momento, luego, va un poco más allá. Sumado a
lo anterior, el contexto en que se hace el planteamiento, la forma de preguntar
y lo demás relacionado puede llegar a incidir directa o indirectamente en el
razonamiento. Respecto a esto, encontramos en tres recursos audiovisuales
diferentes formas o mecanismos propicios para llegar a las personas y, de
cierta manera, manipularlas.
En
primer lugar, tenemos el documental Clase valiente expuesto en un
artículo periodístico del periódico El País, titulado Yo soy un
manipulador, creado por tres jóvenes en su proyecto de fin de carrera de
comunicación audiovisual en la Universidad Pompeu Fabra. En resumen, el
documental trata sobre el discurso político o público actual dentro de
diferentes naciones, criticando principalmente que no tienen el grado de
efectividad y confianza con el que anteriormente sí gozaban, adicionalmente, se
destaca el rol de los nuevos medios de comunicación masiva (entre ellos las
redes sociales) que crean nuevos destinatarios de estos discursos más críticos
y desconfiados. La metodología usada para su experimento se fundamenta en
solicitar difundir un concepto llamado Clase valiente a políticos y
personajes con basto reconocimiento sobre la materia, sin embargo, este
concepto debe ser expuesto como aquel más cercano a las personas y alejado del
discurso político tradicional según las propuestas que aportan los creadores
del documental.
Un
ejemplo muy claro en el cual se aprecia este tipo de práctica son los discursos
hechos por los políticos durante sus campañas electorales, muchas veces se
dirigen hacia nosotros con palabras que pueden resultar llamativas y captan
nuestra atención generando confianza. Finalmente, durante sus mandatos esta
práctica puede terminar siendo un fraude. En España, el Centro de
Investigaciones Sociológicas (CIS) ha medido desde 1996 la desconfianza hacia los políticos (Véase Figura
1).

En el gráfico se observa que, hasta el último
dato recolectado, en 2019, ninguno de los líderes políticos españoles ha sido
completamente aprobado de acuerdo con los ciudadanos y los niveles de confianza
en ellos resultan similares.
En
segundo lugar, en el programa Ted Talks, dirigido por James Geary (2009),
en el video denominado hablando metafóricamente, justamente se habla de
las metáforas y de cómo estas son capaces de influir en la decisión o
percepción de una persona cuando se usan en cierto discurso. El escritor Geary
hace énfasis en que la forma en que nos comunicamos con los demás hace que las
metáforas funcionen de tal manera en la psiquis de los individuos, ya que, la
capacidad de asociación entre las expresiones, personas y objetos usadas como
juego de palabras, logran la representación de manera interesante y llama la
atención de las personas a quienes le llegan este tipo de argumentos o premisas
a través de la metáfora.
Es
importante resaltar que, a diferencia de lo señalado en este video, la alegoría
no siempre funciona en todas las personas, por ejemplo, quien toma las cosas
muy literales no capta la idea, en esa medida no se logra transmitir
correctamente lo deseado porque es un público sin conocimiento de las metáforas
populares o que simplemente no hace el análisis de conectar el significado real
que hay detrás con la palabra que se usa en reemplazo de la original.
Por
último, el video Pensar rápido, pensar despacio de Daniel Kahneman,
producido por Bolsa para principiantes, sostiene 5 ideas del libro del autor en
mención:
1. 1. Pensamos de forma lenta y rápida; la
primera forma de pensamiento no tiene esfuerzo y tiende a ser perezoso y, la
segunda forma, es automática e inmediata y se basa en predisposición y en la intuición,
los dos tienen problemas y pueden equivocarse.
2. 2. Sobrevaloramos la información disponible;
se cree que cada individuo prefiere darle mayor valor a lo que conoce o afecta
directamente, puesto que cree conocer las dificultades.
3. 3. El efecto de anclaje afecta las
decisiones; esto quiere decir que, cuando hay algo sujeto a cierta información y
se pregunta haciendo énfasis en aquello, cambia la perspectiva o el poder de
decisión de manera ineludible.
4. 4. Los expertos no pueden predecir el futuro;
si bien conocen los temas en que se especializan, no es cierto que se pueda
confiar ciegamente en los pronósticos, se debe examinar la información con
desconfianza y buscar ser críticos para sacar sus propias conclusiones.
5. 5. Tenemos una percepción distorsionada del
pasado; se confunde el pensamiento de un tiempo atrás cuando las cosas terminan
mal y hay momentos negativos que marcan en la vida, no obstante, se olvidan las
buenas experiencias que incluso pueden ser mayor cualitativamente como
temporalmente.
Es
importante referirse a los puntos 2, 3 y 4, en la medida que se refieren al uso
de la información y el lenguaje que se usa, en especial los dos primeros aquí
señalados, así mismo, se refiere a los cambios decisorios de una persona por el
cambio o introducción de expresiones o palabras para incidir en los
pensamientos del destinatario. El efecto anclaje influye en las decisiones con
base en el uso de las palabras. Por consiguiente, es preciso realizar ciertas
preguntas para sostener tal afirmación; ¿cómo el agregar un componente
lingüístico afecta directamente en la decisión que toma la persona frente a
cierta pregunta de consumo, gasto o ahorro? Lo mismo puede pasar en cualquier
caso aplicado a un supuesto que se plasme en un principio o posición de un tema
que afecta la respuesta de la otra persona, de cierta manera, distorsiona el
curso lógico que en una situación normal no tomaría en ese sentido ¿Por qué
tiene ese efecto? Precisamente porque las expresiones en el lenguaje
materializado en diferentes maneras pueden hacer cambiar de parecer a las personas.
¿Cómo
podemos hacerlo? Por ejemplo, a través de la metáfora, del lenguaje que se
utiliza una palabra y no otra, palabras que generan intensidad, entre otras.
¿Para
qué? El impacto que genera en las personas cambia la perspectiva.
De
esta manera, podemos concluir que los tres videos junto con el artículo
periodístico de uno de ellos nos muestran “el poder de las palabras” pero en
distintas modalidades que se usan como recursos en diferentes contextos, aunque
en general con la misma finalidad práctica, persuadir. Así, se recuerda el poder
de las palabras usadas principalmente para disuadir y hacer que las personas
hagan o piensen lo que se desee, esto se puede pensar que se llama
manipulación, aunque con una connotación vista desde dos perspectivas; dado
que, puede ayudar en el desempeño profesional de un emprendedor haciendo
atractivo sus productos, en contraposición se puede creer que existe mal uso
del lenguaje con fines perjudiciales para las personas.
Referencias
Fernández, L. R. (29 de 12 de 2019). ¿Por qué no
confiamos en los políticos? Obtenido de
https://theconversation.com/por-que-no-confiamos-en-los-politicos-128966
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