Estamos rodeados de un ‘mal’ llamado plagio
El secreto de la creatividad es saber esconder tus
fuentes.
-albert einstein
El
plagio, definido como: “Copiar en lo sustancial obras ajenas, dándolas como propias.” (Real Academia Española, s.f.) , es uno de los
errores con más tendencia a cometer en la vida académica. Por esta razón,
nuestra universidad ha sido una de las principales promotoras e interventoras
en contra del plagio, puesto que es esencial por parte de cada uno de nosotros
ser capaces de crear nuestro propio contenido, sin abusar de la propiedad
intelectual de otra persona. Sin embargo, este no solo afecta al ámbito
académico, va mucho más allá de este, afecta a cada sector conocido por
nosotros, desde el tecnológico hasta al artístico; por ahora nos centraremos en
uno de los más llamativos y más afectados por este tema; el sector musical. Es
importante reconocer razones y fundamentos de porqué incurrir en plagio puede
ser esencial para que este sector no desfallezca.
La
mayoría de las cosas por las cuales estamos rodeados hoy en día son creaciones
que en un momento determinado fueron simples componentes existentes por
separado y estos finalmente fueron unidos por una mente extraordinaria. La
empresa TEDx es una de las más reconocidas a nivel mundial encargada de
realizar charlas y conferencias con diferentes personas y en distintos idiomas
alrededor del mundo. En una conferencia realizada por Kirby Ferguson en 2012
llamada Creativity is a remix, ayuda
a soportar esta idea al afirmar que: “Creo que
estos no son solo los componentes de un remix [Copiar, Transformar, Combinar]. Creo
que son los elementos básicos de toda creatividad. Creo que todo es un remix y
creo que esta es una mejor manera de concebir la creatividad” (1’21:1’33).
Las palabras señaladas anteriormente nos ayudan a reconocer
la importancia de recordar que cada cosa en nuestra posesión está formada por
otros componentes los cuales fueron creados individualmente y finalmente unidos
para crear uno solo, como por ejemplo, un computador o un celular, en principio
fueron tecnologías desarrolladas por separado para finalmente ser unidas y
crear un todo, aquella máquina que nos ayuda a comunicarnos, trabajar, entre
otras, está compuesta de la propiedad intelectual creada por otras personas.
Pues bien, en el sector musical se aprecia algo similar,
puesto que algunas de las canciones puestas en circulación tienden a ser un remix de otras, simplemente con alguna u
otra corrección o en muchas veces, con algunos cambios insignificantes como lo
podría ser la letra. Es el caso de algunas de las canciones “creadas” por el
Joe Arroyo, el cantante y compositor colombiano, quien ha sido sujeto de
observación por parte de algunas personas debido al tema del plagio, en este
caso, Germán Fidel Villalobos en su canal de YouTube, publica un video llamado Joe Arroyo: ¿Sample, cover o plagio?, en el cual se aprecia algunas de las canciones en las
cuales se basó Arroyo para crear su contenido musical, pero en algunas es mucho
más notorio que simplemente el cambio fue de letra, no dando el reconocimiento
a su autor principal. A pesar de esto, y sin desmeritar el trabajo de los demás
autores, creo que el Joe le daba vida a una pieza musical ya existente, al
mismo tiempo que la adaptaba al folklore colombiano. Además, cabe resaltar que,
la traducción de las letras al español no textuales y el cambio de
instrumentos, así como el aumento de la velocidad por debajo o por encima de la
octava inicial, evita incurrir en plagio, es decir, no se comete ningún delito.
En adición, me gustaría tomar en cuenta otro video de la
empresa TEDx, realizado por Daniel Riehl en 2020, en el cual se menciona que
cualquier artista de la industria musical podría incurrir en plagio sin
siquiera darse cuenta de ello. “Tienes que evitar cada canción que ya ha sido
escrita, porque si no evitas esas canciones te demandan; si tienes suerte,
eliges una de esas ya existentes melodías que no han sido tomadas; si no tienes
suerte, eliges una melodía que ya ha sido elegida” (1’53:2’04). Para intentar
evitar un poco este inconveniente, Riehl ha creado un artefacto el cual
contiene todas las melodías existentes; este posee las melodías ya usadas y
aquellas que no y espera poner a disposición de todo el público su contenido.
No obstante, el problema no radica en la copia o no de las melodías, este se
sitúa en que las leyes de cada país son muy estrictas con el tema de las
canciones; en las letras puede haber mucha variabilidad teniendo en cuenta que
existen un sinfín de idiomas, pero en cada idioma, las notas musicales siempre
van a ser las mismas. “De igual forma con el lenguaje, el idioma inglés tiene
117.000 palabras, así que la posibilidad de escribir accidentalmente el mismo
párrafo, son cercanas a cero. En contraste, la música no tiene 117.000
palabras, esta tiene ocho notas: Do, Re, Mi, Fa, Sol, La, Si, Do” (Riehl, 2020; 3’50:4’05). La figura 1 muestra
la gráfica de las notas musicales a las cuales se debe limitar la industria de
la música.
![]() |
Figura 1. Representación gráfica de las 8 notas
musicales.
|
Dejando de lado el tema de la música, siempre me he preguntado qué pasará si para un trabajo, informe o cualquier documento que deba escribir, termino diciendo o afirmando algo ya escrito por otra persona cuando yo ni siquiera me había enterado de esto, porque a pesar de que no sea en las mismas palabras, podría ser la misma idea. Ante esto, ¿lo correcto debería ser enfrentar las consecuencias legales?, ¿aunque para mi sea algo injusto?, porque a pesar de que la posibilidad de ocurrencia es cercana a cero, a cualquier persona sin suerte, le podría suceder.
En conclusión, es importante que cada país tenga la capacidad
de reconocer que, con una cantidad tan limitada de opciones al momento de crear
música (especialmente las melodías), documentos académicos, etc. se debe ser un
poco más flexible cuando se aborda el plagio. Claro está, todo debe tener su
respectiva regulación y quien no las acate deberá ser duramente sancionado,
esperando claro, que no sea una persona con simple mala suerte y que se topó
sin querer con algo ya producido. Lastimosamente, las leyes con las que
contamos actualmente son bastante cerradas con el tema de plagio y puede que
finalmente nos lleven a un estancamiento de la creatividad y la producción
gracias al miedo de incurrir en algún delito, porque los “no me di cuenta, no
sabía que ya existía” no son argumentos válidos cuando la guerra es en contra
del ‘mal’ llamado plagio.
Referencias
Real Academia Española. (s.f.).
Definición de plagiar. Obtenido de Diccionario de la Real Academia Española:
https://dle.rae.es/plagiar#TIZy4Xb
Riehl, D. (30 de Enero
de 2020). Copyrighting
all the melodies to avoid accidental infringement. Mineápolis, Minnesota, Estados
Unidos. Obtenido de TEDx:
https://www.youtube.com/watch?v=sJtm0MoOgiU&feature=youtu.be

No hay comentarios:
Publicar un comentario